Normas de circulación

La seguridad vial nos afecta a todos. Los accidentes de circulación y sus graves consecuencias sociales, económicas y personales alcanzan tal magnitud que obligan, tanto a las administraciones públicas como a los ciudadanos, a no bajar la guardia en ningún momento y tratar de adecuarse a la realidad del tráfico en todas sus vertientes.

En el deseo de reducir al másximo las situaciones de riesgo en la conducción se han previsto nuevas normas, entre las que se encuentran aquellas que recogen, y en su caso limitan, el uso de algunos elementos que, desde hace poco tiempo se han incorporado a nuestra vida cotidiana y la de nuestros vehículos: el teléfono móvil, las pantallas con imágenes que puedan alterar la atención del conductor, los dispositivos de telepeaje… Mención especial merecen las nuevas señales y, en particular, las referidas a los agentes de circulación.

En las páginas siguientes se hace un repaso básico a los cambios fundamentales que aporta esta nueva normativa. No se explican todos, pero sí los más importantes. Ahora bien, tan importante como las novedades en sí es que los ciudadanos las conozcan y las pongan en práctica. El objetivo final es luchar contra los accidentes de tráfico y mejorar la seguridad vial, una seguridad que nos afecta a todos.

Carlos Muñoz-Repiso Izaguirre
Director General de Tráfico


Normas de circulación (en PDF)

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Nuevas normas de circulación

Conductores

Nuevas normas para conductores.

Bicicletas, ciclomotores y motocicletas

Nuevas normas para estos vehículos.

Nuevas señales de circulación

Conoce las nuevas señales.

Carnet por puntos

¿Cuántos puntos me quitan por cada infraccción?

Ver también:

Y además recuerde...

  • Velocidad: La mayor causa de accidentes. Respetar los límites de velocidad establecidos para cada tipo de vía y para cada situación es fundamental. Igual de importante es adecuar esa velocidad genérica, entre otros factores, a las condiciones meteorológicas y de visibilidad o al estado del vehículo o el conductor. Y, por último, conviene no olvidar que la velocidad excesiva agrava siempre las consecuencias de los accidentes.

  • Alcohol: Al volante, ni una gota. El clásico eslógan “Si bebes, no conduzcas” no ha perdido ni una gota de su vigencia. Existe una demostrada relación entre su consumo y los accidentes de tráfico. El alcohol produce un deterioro de la capacidad de conducción, disminuye la atención, altera las funciones visual y auditiva, perturba el campo perceptivo y provoca somnolencia.

  • Cinturón: Abróchate a la vida. Es uno de los elementos de seguridad más importantes dentro del vehículo. Su uso evita la mitad de las muertes en accidente de tráfico y es obligatorio en todo momento y en todo lugar, tanto en la ciudad como en vías interurbanas. Y no olvide a los niños. Su fragilidad dentro del coche, si viajan sueltos, es aún mayor que la de los adultos. Un pequeño gesto por tu parte hace mucho por tu seguridad.

  • Casco: Lo único imprescindible. Nada es tan vital como el casco a bordo de un vehículo de dos ruedas. Proteger la cabeza, lo más frágil del conductor o su acompañante y donde se producen las lesiones más graves en caso de accidente, es fundamental tanto en moto como en ciclomotor. A una velocidad baja, de sólo 50 km/h, llevar casco puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte.

  • Peatones: La parte más frágil. Sin la protección de “carrocería” alguna, los peatones son las piezas más vulnerables del tráfico, con acento especial en los niños y las personas mayores. Hacerse ver ante los conductores, cruzar por los sitios adecuados, no irrumpir por sorpresa en la calzada, y, en definitiva, conocer y respetar sus propias normas, son su mejor seguro.

  • Y, desde luego, solidaridad. El tráfico es un asunto de todos, que a todos concierne, donde la solidaridad y el respeto hacia los demás son la norma por excelencia. Nuestra educación como ciudadanos también se demuestra al volante: entender que calles y carreteras son lugares comunes, aceptar las peculiaridades de cada cual y disculpar los errores ajenos es fundamental para sumar seguridad y restar víctimas en las cifras de accidentes.