Consejos para comprar un coche de segunda mano

Comprar un coche de segunda mano

Si comprar un coche nuevo ya resulta bastante complicado, mucho más aún es comprar un coche de segunda mano. A la dificultad de elegir modelo más interesante se une la de encontrar uno que esté en benas condiciones, una tarea en la que hay que recurrir al sentido común, y sobre todo, a unas buenas dotes de observación por el coche que se intenta comprar.

A continuación algunos consejos prácticos:


Ten seguro que tipo de coche quieres

En caso de que querramos comprar un coche de segunda manos tenemos más flexibilidad a la hora de elegir, pues dentro de nuetro presupueto podemos encontrar un mayor número de modelos y marcas, opciones y en diferentes estados. En cuAlquiler caso lo que si debemos de tener claro es el tipo de coche y motorización que nos interesa.

Elige bien el lugar de la compra

Debemos de elegir bien el lugar de la compra: establecimiento específico de compra-venta, concesionario o también por un particular. Para agilizar la búsqueda de nuestro vehículo de segunda mano, te recomendamos que busques anuncios de prensa en revistas o periódicos, webs especializadas, o en medios especializados en la compra-venta de coches entre particulares.

Asesórate bien

si obtamos con contar con un asesoramiento de un experto en el motor, mejor que mejor. Es muy habitual escuchar que el modelo que nos gusta ha sido propiedad de una persona mayor, con chófer, que siempre lo guardaba en el garaje y apenas lo utilizaba. Por eso es recomendable analizar cada uno de los apartados que componen el vehículo: estado de la carrocería, el motor, trasmisión, habitáculo, buscar posibles reparaciones de chapa y pintura que delaten un mal arreglo. Normalmente las gomas de las ventanillas, las "aguas" en la pintura, burbujas o las diferencias de tono entre dos componentes de la carrocería delatan una reparación mal efectuada. también deberemos de buscar y observar fugas en líquidos del motor, de la transmisión o del circuito de refrigeración. Un método muy eficaz es, si se pudiera dar el caso, subirlo a un elevador que nos permita ver con detenimiento el estado de los bajos del coche.

Prueba el coche con su conductor habitual

Podemos decirle al propietario del coche que nos dé una vuelta conduciendo él. Y así nos fijaremos en su forma de conducir, si exige mucho al motor, si efectúa los cambios con rapidez y si intenta disimular mientras conduce de algún posible problema (mirando el volante puede ocultar que la dirección tira hacia algún lado, si tarda en cambiar de marcha mucho puede significar que ésta rasca, si frena con antelación puede tener los frenos no muy bien). Después de mirar todas estas cosas, deberíamos de conducir nosotros mismos para comprobar que no haya problemas con el coche y nuestro tipo de conducción.

Identificar los problemas en el coche

Las holguras, ruidos, chirridos y humos son también síntomas de una vejez prematura. Si la dirección presenta una holgura excesiva al girar hacia ambos lados, puede que también los neumáticos muestren un desgaste irregular. Si el motor despide humo de color blanco azulado y tiene un olor aceitoso, es que no se encuentra en muy buen estado y quema parte del aceite destinado a la lubricación.

No olvides los interiores

El interior de un vehículo también nos puede dar pistas de como ha sido el trato recibido a lo largo de su vida. Aparte del estado general, hay síntomas inequivocas de la edad y el uso recibido. Normalmente el cuentakilómetros no nos servirá para conocer el kilometraje del modelo, pues en muchos casos habrá sido "retocado". El desgaste en moquetas y pedales puede ser muy significativo. También el estado del volante puede indicarnos el uso del coche. Un volante suave y brillante por la parte superior indica que el modelo ha superado con facilidad el centenar de miles de kilómetros.

Pregunta por el libro de mantenimiento

La forma más segura de saber el mantenimiento del coche es solicitar el libro de mantenimiento a su propietario y contrastar la información con el taller donde se han llevado a cabo las revisiones periódicas.

Comprueba el estado administrativo del coche

Habrá que acudir a la Jefatura Provincial de Tráfico para comprobar que el estado administrativo del vehículo, esto significa, si tiene cargos pendientes, como multas, reservas de dominio, embargos etc y conocer el número de dueños que ha tenido a lo largo de su vida, la fecha de su primera matriculación...

La documentación debe estar completa

La documentación debe estar completa y en buen estado. El vendedor debe presentarnos una fotocopia de su Documento Nacional de Identidad (compulsada en caso de no presentarse él para efectuar la transferencia), así como los recibos del Impuesto de Circulación de los cinco últimos años, la Ficha de Inspección Técnica con la "ITV" en vigor si el vehículo tiene más de cuatro años, el Permiso de Circulación y un contrato de compra-venta, todo ello debidamente cumplimentado, firmado y rubricado. Si no disponemos de mucho tiempo, podemos recurrir a los servicios de un profesional. En cuAlquiler gestoría nos harán el trámite de forma rápida y segura por poco dinero, evitándonos problemas de última hora. En caso de que la compra se efectúe en un establecimiento autorizado, deberán facilitarnos una factura reglamentaria con todos los datos especificados.

La mejor arma es el sentido común

La precaución, el "olfato" y el sentido común son los mejores consejos para evitar problemas de última hora. Las prisas nunca son buenas. Normalmente los vendedores, sean profesionales o particulares, siempre tienen otra persona interesada en el coche que nos gusta. Si tan interesada está la otra persona, que lo compre. Hay más coches que longanizas… Normalmente los compra-venta y los concesionarios ofrecen mayores garantías y son más fáciles de localizar en caso de problemas.